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Flor de Mayo
Nace como una idea inspirada en la capacidad infinita de la naturaleza para renovarse.

Bajo esta premisa, cada espacio ha sido concebido para despertar los sentidos y ofrecer una experiencia que va más allá de la estancia. Ubicado en un edificio histórico del siglo XIX, este proyecto resurge desde sus propias raíces: una restauración que transformó ruinas en un referente de Cuernavaca. Hoy, ese mismo lugar alberga un entorno donde la arquitectura y la naturaleza conviven en perfecta armonía. La vida es la protagonista.

Se manifiesta en cada rincón, especialmente en sus jardines, inspirados en el estilo rococó francés, donde el color, los aromas y las formas crean una experiencia envolvente tanto para quien recorre sus senderos como para quien los contempla desde arriba. En Flor de Mayo, cada detalle ha sido cuidadosamente pensado para provocar una sensación: sorprender, relajar y renovar. No se trata solo de hospedarse, sino de vivir un espacio que transforma. Más que un hotel, es una propuesta de diseño con identidad propia. El primero en su tipo en Cuernavaca, donde el diseño no es solo estética, sino una experiencia integral creada por un equipo multidisciplinario que convirtió cada elemento en parte de un todo memorable.

nace como una idea inspirada en la capacidad infinita de la naturaleza para renovarse. Bajo esta premisa, cada espacio ha sido concebido para despertar los sentidos y ofrecer una experiencia que va más allá de la estancia. Ubicado en un edificio histórico del siglo XIX, este proyecto resurge desde sus propias raíces: una restauración que transformó ruinas en un referente de Cuernavaca. Hoy, ese mismo lugar alberga un entorno donde la arquitectura y la naturaleza conviven en perfecta armonía. La vida es la protagonista.

Se manifiesta en cada rincón, especialmente en sus jardines, inspirados en el estilo rococó francés, donde el color, los aromas y las formas crean una experiencia envolvente tanto para quien recorre sus senderos como para quien los contempla desde arriba. En Flor de Mayo, cada detalle ha sido cuidadosamente pensado para provocar una sensación: sorprender, relajar y renovar. No se trata solo de hospedarse, sino de vivir un espacio que transforma. Más que un hotel, es una propuesta de diseño con identidad propia. El primero en su tipo en Cuernavaca, donde el diseño no es solo estética, sino una experiencia integral creada por un equipo multidisciplinario que convirtió cada elemento en parte de un todo memorable.

Aitor Garrido

Diseño Industrial

Francisco Elías

Arquitectura

Eduardo Peón

Paisajismo

Aitor Garrido

Diseño Industrial

Francisco Elías

Arquitectura

Eduardo Peón

Paisajismo

Donde florecen

los sentidos

En las antiguas culturas de Mesoamérica, los cinco pétalos de la Flor de Mayo representan los cinco sentidos. Aquí, esa tradición no es decorado — es la forma en que vivimos cada día.

El árbol que da nombre al hotel florece en el patio central y marca el ritmo de las estaciones. La luz, la vegetación y el silencio hacen el resto. Una terraza con vista directa a los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Patios llenos de verde. Arquitectura que no compite con la naturaleza, sino que la abraza.

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